Mapeo del proceso real
Entrevistas con operación y ventas. Detectamos handoffs, fricciones y casos automatizables.
Automatizar no es instalar herramientas: es rediseñar el proceso antes de escribir un workflow. Construimos orquestación robusta (n8n, Make, Zapier) con lógica de negocio sólida y reglas de fallback para que el sistema no se rompa.
Operaciones que copian datos entre sistemas, cualifican leads a mano, mantienen hojas de Excel con el pipeline y responden con plantilla. Todo ese trabajo es codificable.
Leads cualificados por marketing que tardan horas o días en llegar al comercial adecuado.
8–15 herramientas de marketing y ventas donde nadie ha montado la integración entre ellas.
Cuando algo falla, nadie se entera. Workflows montados sin monitorización ni reglas de error.
Empezamos mapeando el proceso real y acabamos en la herramienta, nunca al revés.
Entrevistas con operación y ventas. Detectamos handoffs, fricciones y casos automatizables.
Lógica de scoring, routing y reglas de excepción con criterio de negocio.
Configuración en plataforma, conectores y middleware. Tests con casos reales.
Monitorización activa, alertas y rutina de iteración por señal.
Cubrimos integraciones, scoring, IA aplicada y gobernanza para que la automatización acelere sin perder control.
Automatización es la musculatura del sistema: conecta lo que marketing atrae, lo que data procesa y lo que ventas trabaja.
Enruta, enriquece y prioriza leads en el CRM con lógica o IA según el caso.
Los workflows se disparan por señal del warehouse y alimentan dashboards en tiempo real.
Sincroniza audiencias, conversiones offline y ajustes de puja basados en pipeline.
El retorno más visible es en tiempo liberado, velocidad de ciclo y calidad del dato operativo.
El diagnóstico estratégico revisa tu situación actual y define qué capa construir primero. No vendemos antes de entender.