Cada año, el Instituto Nacional de Estadística pregunta a unas 25.000 empresas qué tecnología usan. Entre otras cosas, les pregunta por ocho tipos de inteligencia artificial, para qué la usan y cómo la han conseguido, y a las que no la usan, si se lo han planteado y por qué no han dado el paso.12 Es una encuesta oficial, con una muestra grande, que sigue el método común de toda la Unión Europea y publica sus cifras separadas por tamaño de empresa.2
Lo que sigue son sus cifras más recientes, del primer trimestre de 2025, con lo que dicen y lo que no. Al final, lo que ya pide la ley a cualquier empresa que use inteligencia artificial para trabajar y una comprobación de una tarde para saber cómo se usa en la tuya.
Cuántas la usan
La cifra depende mucho del tamaño. La usaba el 58,24 % de las empresas de 250 o más empleados, el 30,75 % de las de 50 a 249, el 17,89 % de las de 10 a 49 y el 13,39 % de las de menos de 10.34 En las más pequeñas también ha subido deprisa: un año antes era el 7,5 %.1
Barras con el porcentaje de empresas que usaban inteligencia artificial en el primer trimestre de 2025: el 13,39 % de las de menos de 10 empleados, el 17,89 % de las de 10 a 49, el 30,75 % de las de 50 a 249 y el 58,24 % de las de 250 o más.
- Menos de 1013,39 %
- De 10 a 4917,89 %
- De 50 a 24930,75 %
- 250 o más58,24 %
Porcentaje sobre las empresas con conexión a internet. Primer trimestre de 2025. Fuente: INE.34
España está algo por encima del conjunto de la Unión Europea, donde la usaba en 2025 el 19,95 % de las empresas de 10 o más empleados.5 Por sectores, la usan más las empresas de servicios (25,7 %) que las de la industria (17,5 %) y la construcción (11,4 %), y por comunidades autónomas destaca Madrid, con el 30,1 %.1
Conviene saber qué cuenta como «usar». El INE pregunta a cada empresa si usa cada una de las ocho tecnologías, y basta un sí para contar.6 No pregunta cuántas personas la usan, cuántas horas ni con qué resultado.
La que más se usa escribe y dibuja
De las ocho tecnologías por las que pregunta el INE, las más extendidas entre las empresas que ya usan inteligencia artificial son las que trabajan con textos e imágenes. Las que automatizan tareas o analizan datos quedan detrás y, en las empresas de menos de 10 empleados, muy lejos.34
| Tecnología | 10 o más | Menos de 10 |
|---|---|---|
| Generar imágenes, vídeo o sonido | 53,87 % | 61,21 % |
| Analizar textos escritos | 49,55 % | 46,62 % |
| Redactar textos, hablar o escribir código | 43,80 % | 41,44 % |
| Pasar la voz a texto | 36,04 % | 40,10 % |
| Automatizar tareas o ayudar a decidir | 33,41 % | 13,98 % |
| Analizar datos con aprendizaje automático | 29,36 % | 11,62 % |
| Reconocer objetos o personas en imágenes | 27,54 % | 26,09 % |
| Mover máquinas de forma autónoma | 8,51 % | 4,23 % |
Dicho sobre el total de empresas, y no solo sobre las que la usan, se ve mejor el tamaño de cada cosa. Usa inteligencia artificial para automatizar tareas o ayudar a decidir el 7,06 % de las empresas de 10 o más empleados y el 1,87 % de las de menos de 10. Para analizar datos con aprendizaje automático, el 6,21 % y el 1,56 %. Son cálculos nuestros: el porcentaje de empresas que la usan multiplicado por el de cada tecnología.34
Y la mitad la compra hecha. Entre las empresas de 10 o más empleados que la usan, el 51,58 % tiene programas comerciales listos para usar, el 26,86 % encarga a un proveedor que se la desarrolle o adapte y el 17,33 % la desarrolla con su propia gente. Entre las de menos de 10, el 43,29 % la compra lista para usar y solo el 9,62 % recurre a un proveedor.34
Juntas, estas cifras dibujan una herramienta que se compra hecha y se usa para producir un texto o una imagen, más que un cambio en cómo se organiza el trabajo. La encuesta no lo pregunta así y es una lectura nuestra, pero las proporciones apuntan ahí, sobre todo en las empresas pequeñas.
Para qué la usan
La encuesta también pregunta para qué. Ninguna de las siete finalidades llega a un tercio de las empresas que usan inteligencia artificial.34
| Para qué | 10 o más | Menos de 10 |
|---|---|---|
| Organizar la administración o la gestión | 29,75 % | 18,84 % |
| Marketing o ventas | 29,61 % | 20,33 % |
| Producción o prestación del servicio | 22,39 % | 14,65 % |
| I+D o innovación | 22,25 % | 16,75 % |
| Contabilidad, control o finanzas | 20,52 % | 15,19 % |
| Seguridad informática | 18,41 % | 7,45 % |
| Logística | 7,53 % | 3,64 % |
Marketing o ventas y la organización de la administración van en cabeza, igual que en el conjunto de Europa, donde son el 34,70 % y el 31,05 %.5 Sobre el total de empresas, la usa para marketing o ventas el 6,26 % de las de 10 o más empleados y el 2,72 % de las de menos de 10; para la administración, el 6,29 % y el 2,52 %. Cálculo nuestro, como en el apartado anterior.34
Qué frena a las demás
A las empresas que no usan ninguna de estas tecnologías, el INE les pregunta si alguna vez se han planteado usarlas, y a las que dicen que sí, por qué no lo han hecho.6 Se lo planteó el 11,48 % de las de 10 o más empleados y el 6,31 % de las de menos de 10. Si a esas cifras se suman las de las empresas que ya la usan, lo que queda no la usa ni se lo ha planteado.34
Barras con los motivos para no usar inteligencia artificial que dan las empresas de 10 o más empleados que se plantearon usarla: faltan conocimientos, 81,29 %; protección de datos, 53,55 %; consecuencias legales poco claras, 52,93 %; costes demasiado altos, 48,28 %; datos que faltan o no están en condiciones, 47,86 %; incompatibilidad con lo que ya tienen, 34,05 %; razones éticas, 24,12 %; no le es útil, 14,16 %.
- Faltan conocimientos81,29 %
- Protección de datos53,55 %
- Consecuencias legales poco claras52,93 %
- Costes demasiado altos48,28 %
- Datos que faltan o no están en condiciones47,86 %
- Incompatible con lo que ya tienen34,05 %
- Razones éticas24,12 %
- No le es útil14,16 %
Empresas de 10 o más empleados que se plantearon usarla y no la usan; cada una puede dar varios motivos. Primer trimestre de 2025. Fuente: INE.3
El motivo que más pesa no es el dinero ni la utilidad. Es no saber: el 81,29 % dice que en la empresa faltan conocimientos. Le siguen la protección de datos, con el 53,55 %, y no tener claras las consecuencias legales, con el 52,93 %. El coste aparece después, con el 48,28 %, y que no le resulta útil lo dice el 14,16 %.3
En las de menos de 10 empleados el orden se parece, con más peso de los datos: al 54,12 % le frena no tener los datos que harían falta, o no tenerlos en condiciones.4 En el conjunto de Europa también manda la falta de conocimientos, aunque menos que aquí: 70,89 %.5
Lo que ya pide la ley
Dos de esos frenos son legales, y hoy tienen respuestas más concretas que hace un año. El reglamento europeo de inteligencia artificial no solo obliga a quien la fabrica. También a quien la usa en su trabajo, al que llama «responsable del despliegue»: cualquier persona o empresa que use un sistema de inteligencia artificial bajo su propia autoridad, salvo en una actividad personal y no profesional.7 Hay cuatro reglas que conviene conocer si tu empresa la usa.
- Apoyar la formación de quien la usa. Desde el 2 de febrero de 2025, quien usa inteligencia artificial en su empresa tiene que adoptar medidas para que su personal la conozca lo suficiente, según su formación y el uso que le da.7 La reforma aprobada en julio de 2026 lo suavizó: ahora pide medidas para apoyar esa formación y aclara que no obliga a garantizar un nivel concreto a cada persona.8
- Avisar de que se habla con una máquina. Desde el 2 de agosto de 2026, los sistemas que conversan con personas tienen que estar hechos para que quien habla con ellos sepa que es una inteligencia artificial, salvo que salte a la vista.7 La obligación es de quien fabrica el asistente, pero si tienes uno en tu web, es tu web la que habla con tus clientes.
- Decir que es artificial lo que parece real. Desde la misma fecha, quien usa inteligencia artificial para generar o retocar imágenes, audios o vídeos que se parecen a personas, lugares o hechos reales y pueden hacer creer que lo son tiene que decir que son artificiales. Si forman parte de una obra claramente creativa, basta con indicarlo de forma que no la estropee.7
- Cuidar los datos personales, como siempre. Si alguien pega datos de clientes o de empleados en una herramienta de inteligencia artificial, quien la presta trata esos datos. Cuando lo hace por cuenta de tu empresa, el reglamento de protección de datos exige elegir a quien ofrezca garantías suficientes y tener con él un contrato, en papel o electrónico, que diga qué puede hacer con ellos.9
Y una más, que llega después: usar inteligencia artificial para seleccionar personal, por ejemplo para filtrar currículos o evaluar candidatos, es de alto riesgo para el reglamento y tiene obligaciones propias.7 Con la reforma, se aplican a partir del 2 de diciembre de 2027.8
- 2 de febrero de 2025Formación: apoyar que quien la usa la conozca lo suficiente.78
- 2 de agosto de 2026Transparencia: avisar de que se habla con una máquina y señalar lo artificial que parece real.7
- 2 de diciembre de 2027Alto riesgo: obligaciones propias para usarla al seleccionar personal.8
Proteger los datos personales no tiene fecha nueva: se aplica siempre.9
Lo que dicen las cifras a una empresa pequeña
Escribir y hacer imágenes con inteligencia artificial está al alcance de cualquiera, y es lo que más se usa. Automatizar tareas o analizar datos es otra cosa: pide datos ordenados, un proceso claro y alguien que revise lo que sale, y cada una de las dos la usan menos de 2 de cada 100 empresas de menos de 10 empleados.4
Y lo que frena a las que se lo plantearon no se arregla, en buena parte, comprando nada. Se arregla sabiendo para qué tareas sirve, qué datos no deben entrar en ella y quién revisa lo que llega a un cliente. Es lo que propone la comprobación del final.
Qué no se puede saber
Si la inteligencia artificial ahorra tiempo o dinero a las empresas que la usan. La encuesta pregunta si se usa, no qué resultado da, y no hemos encontrado ningún estudio con método publicado que lo mida en empresas pequeñas españolas. Las cifras de ahorro que circulan suelen venir de quien vende los programas, y no las citamos.
Cuánto la usa cada empresa. Una empresa cuenta como usuaria con una sola tecnología, la use una persona una vez al mes o toda la plantilla cada día.
Para qué la usa el resto. Ninguna de las siete finalidades llega a un tercio de las empresas que la usan, y la encuesta no pregunta por otras. Que buena parte se use para tareas sueltas es una lectura nuestra de las proporciones, no una cifra.
Nuestros cálculos (el 67,38 %, el 80,30 %, el 7,06 %, el 1,87 % y los demás que lo dicen) son sumas, restas y multiplicaciones de cifras del INE, y todos se refieren a la misma base: las empresas con conexión a internet. El INE no los publica así, y arrastran el margen de error de la encuesta, que para estas preguntas no hemos encontrado publicado.
Las cifras de las empresas de menos de 10 empleados piden más cautela. En ellas no contestó el 21 % de la muestra, frente al 5 % de las de 10 o más.2 Y sus porcentajes se calculan sobre las que tienen conexión a internet, que son el 79,92 % de ellas, no sobre todas.4
Todo esto es de principios de 2025, y las herramientas han cambiado mucho desde entonces. El INE publica una edición nueva cada año; la última salió el 22 de octubre de 2025.1 Cuando salga la siguiente, actualizaremos aquí las cifras.
Lo legal está resumido a 10 de octubre de 2026 y no sustituye a un asesor. El reglamento europeo ya se ha reformado una vez, y su aplicación todavía se está concretando con guías y normas nacionales.
Cómo se usa la inteligencia artificial en tu empresa, en una tarde
- Pregunta a cada persona, también a ti, qué herramientas de inteligencia artificial usa para trabajar, para qué y desde qué cuenta: la de la empresa o una personal. Apúntalo en una tabla con tres columnas: persona, herramienta y tarea.
- Añade una cuarta columna: qué datos se meten. Si alguien pega nombres, correos, teléfonos o documentos de clientes o de empleados, mira si la herramienta ofrece un contrato de encargado del tratamiento y si la empresa lo ha aceptado o firmado. Si no, esos datos no se meten hasta que lo esté.
- Si tienes un asistente de chat en tu web, ábrelo como lo haría un cliente y comprueba que dice, al empezar, que es una máquina.
- Elige una sola tarea de la tabla que se repita cada semana, como un presupuesto, una respuesta tipo o un resumen. Hazla dos veces con datos de prueba, una con la herramienta y otra sin ella, y apunta cuánto tardas y cuántas cosas tienes que corregir.
- Escribe en una página lo que sale de todo esto: qué herramientas se usan, qué datos no se meten nunca y quién revisa lo que llega a un cliente. Esa página, explicada al equipo, es un primer paso hacia la formación que pide el reglamento europeo.
Fuentes
- Instituto Nacional de Estadística, nota de prensa «Encuesta sobre el uso de TIC y del comercio electrónico en las empresas. Año 2024 - Primer trimestre 2025. Datos definitivos», 22 de octubre de 2025. Uso de inteligencia artificial en 2025 y un año antes, por sector y por comunidad autónoma. Consultada el 10 de octubre de 2026.
- Instituto Nacional de Estadística, informe metodológico estandarizado de la Encuesta sobre el uso de TIC y del comercio electrónico en las empresas, actualizado el 20 de octubre de 2025. Tamaño de la muestra, método de Eurostat y falta de respuesta por tamaño de empresa. Consultado el 10 de octubre de 2026.
- Instituto Nacional de Estadística, INEbase, «Empresas con 10 o más empleados: Las TIC en las empresas (primer trimestre de 2025)», tabla «Inteligencia artificial», fila «Total Empresas», por tamaño de empresa. Bases de cada porcentaje según las notas de la tabla. Consultada el 10 de octubre de 2026.
- Instituto Nacional de Estadística, INEbase, «Empresas con menos de 10 empleados: Las TIC en las empresas (primer trimestre de 2025)», tablas «Inteligencia artificial» y «Conexión a Internet, página web y medios sociales». Consultadas el 10 de octubre de 2026.
- Eurostat, Statistics Explained, «Use of artificial intelligence in enterprises», datos extraídos en diciembre de 2025. Uso en la Unión Europea en 2025, finalidades y motivos para no usarla. Consultado el 10 de octubre de 2026.
- Instituto Nacional de Estadística, cuestionario de la Encuesta sobre el uso de TIC y del comercio electrónico en las empresas (modelo ETICCE-24), bloque de inteligencia artificial: preguntas E.1 a E.5 y a quién se hace cada una. Copia publicada por el Gobierno de Aragón. Consultado el 10 de octubre de 2026.
- Reglamento (UE) 2024/1689 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, de inteligencia artificial: artículo 3, punto 4 (responsable del despliegue); artículo 4 (alfabetización en materia de IA); artículo 50 (obligaciones de transparencia); artículo 113 (fechas de aplicación) y anexo III, punto 4. Consultado el 10 de octubre de 2026.
- Reglamento (UE) 2026/1744 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 8 de julio de 2026 (Ómnibus digital sobre IA), publicado en el Diario Oficial el 24 de julio de 2026: nuevo artículo 4 y nuevas fechas de los sistemas de alto riesgo. Consultado el 10 de octubre de 2026.
- Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016 (Reglamento general de protección de datos), artículo 28: encargado del tratamiento. Consultado el 10 de octubre de 2026.
Si alguna cifra de este artículo cambia o resulta incorrecta, se corrige y se dice en esta misma página.

